Escrito el 02 July 2009 by lopez
Barrio.
Descubrí cerca de mi casa…ok, no descubrí nada. ¿Quién soy? ¿Cristóbal Colon? Más bien, entré a un viejo caracol (dicese de los centros comerciales populares en la era pre-mall) con forma de…eh…en realidad no tienen forma de caracol. Es como un rulero con tiendas. Venía del supermercado y caí en las profundidas del centro comercial Madrid (buscando una discotec a la que fui en tiempos lejanos, remotos e indescifrables). Ya adentro, me sentía como Marty McFly. Todo era maravilloso, estaba en 1987. Nunca había visto tantas peluquerías en tan pocos metros cuadrados. Estarán todos en lo correcto, pienso…a todo el mundo le crece el pelo (bueno, a todos menos a mi y a mi productor asturiano Miguel Asensio). Es un negocio que nunca morirá. Y en mi nueva faceta NationalGeographiquistica he decidido compartir con ustedes este tour de force por un lugar detenido en el tiempo, o quizá, tan avanzado que mi cabeza no logra procesarlo.

Esto es lo mejor. Te cortan el pelo…arriba de una moto. ¿Sería muy triste si pido hora?

¿Cómo a ninguna tienda design se le ha ocurrido copiar este nombre?
EXT. PREMIERE – NOCHE.
Joan Rivers: ¿Quién te viste?
Chica: Digna. Siempre Digna.
Maravilloso.

Y este tagline me mató: La novedad de lo exclusivo.

Pero nada me tenía preparado para el Bazar de Stella donde además de bastas, cierres y transformaciones (¿?)…te leen el tarot.

Y de vuelta me encontre con esto. Pizzas Rattatouille. Espero que después de esta foto no los llamen los abogados de Pixar. Y si, L.A. es muy bonito, Madrid es super loqui y Tokio es el pasado-futuro. Pero nada, NADA, le gana a mi barrio. He dicho.








